Historia del Cannabis V (3)

| martes, 31 de marzo de 2009

La marihuana y el Islam (3)

Un día Haydar salió a deambular con el fin de alejarse de sus compañeros. Entonces pasó junto a esta hierba y al ver que sus hojas se movían sin que soplase aire alguno, se dijo: la causa de esto es un misterio oculto en la planta, y tras cortar de ella la comió.

Cuando regresó junto a sus compañeros les hizo saber que había descubierto el secreto que escondía esta hierba y les ordenó que la tomaran.

En el capítulo segundo trata sobre los daños que causa a la mente y al cuerpo "las hojas del cáñamo cultivado producen dolor de cabeza, consumen y desecan el semen y generan muchas cavilaciones..."

"...el hachís causa la muerte súbita, trastorna la razón, provoca fiebre héctica, tuberculosis, hidropesía y sodomía pasiva... dicen que enajena la razón, produce esterilidad, elefantiasis y lepra..."

"...acarrea enfermedades, origina convulsiones, da mal olor a la boca, deseca el semen, hace caer el pelo de los párpados, abrasa la sangre, agujerea los dientes, revela la enfermedad que estaba oculta..."

"...daña las vísceras, deja inválidos los miembros, ahoga la respiración, fortalece las ideas extravagantes, mengua las fuerzas, hace disminuir el pudor..."

"...amarillea el color del rostro, ennegrece los dientes, perfora el hígado, produce ardor de estómago y halitosis, debilita y enturbia la vista, y genera muchas cavilaciones en la imaginación..."

En el capítulo tercero está titulado en el que se prueba que el hachís embriaga y corrompe la razón "...aquellos que la usan sufren perturbaciones mentales y quizás les cause la muerte..."

"...el tratamiento de la intoxicación producida por la ingestión de hachís consiste en provocar el vómito con manteca y agua caliente, hasta que el estómago quede limpio. Así mismo, beber una poción de acedera es de lo más provechoso..."

"...los que toman hachís se ven asaltados por la apatía y la ausencia, tras un primer momento de éxtasis y embeleso..."

"Resulta pues evidente que el hachís embriaga y corrompe la razón, y por tanto, merece la misma condena que el vino, e incluso más dura, porque el grado de enajenación al que conduce es aún mayor..."

El capítulo cuarto trata de la prohibición del consumo de hachís "...las pruebas contenidas en la ley coránica y las de carácter racional indican que el consumo de hachís es ilícito. Los textos del Corán y de la Sunna que se refieren a la prohibición de todo embriagante atañen así mismo al hachís..."

El hachís está prohibido porque aparta de las invocaciones del nombre de Dios y de la oración "...quien considere lícito el hachís es un infiel".

En el capítulo quinto que trata sobre la pureza o impureza del ritual de hachís y de opio, que es el látex de la adormidera, produce un efecto más fuerte que el del hachís, pues una pequeña cantidad de esta sustancia produce gran embriaguez.

Al igual que el beleño y la nuez moscada, y a pesar de ello nadie niega su pureza, incluso han llegado a afirmar que las plantas venenosas son puras, aunque sean más dañinas que el hachís.

El capítulo sexto trata sobre la obligatoriedad de la aplicación del hadd al consumir hachís: "La embriaguez ha de ser castigada... quien lo toma desvaría... y como al mentiroso debe azotársele".

Se les debía azotar a los consumidores de hachís porque era causa de enajenación.

En el capítulo séptimo trata de cuestiones de derecho aplicado concernientes al uso de hachís. Podemos afirmar que el consumo de hachís es permisible en cinco supuestos:

  • Ingestión en pequeñas dosis
  • Cuando el que lo toma es inmune a sus efectos embriagadores
  • Cuando se usa con fines terapéuticos
  • Si se consume al amputar una mano gangrenada
  • Para remediar el hambre

"Su venta es permisible porque sirve, al igual que la escamonea y el opio, para la elaboración de medicinas, con la condición de que se emplee una pequeña cantidad."

"Se prohíbe venderlo a aquel de quien se sepa con seguridad que lo toma habitualmente para embriagarse, como sucede con la venta de zumo de uva a aquel que hace vino."

"Está prohibido su cultivo con el fin de utilizarlo para provocar la embriaguez, no cuando se hace con fines terapéuticos."

En el Qam'Al-Wasin fi Damm Al-Barrasin de Nur Al-Din Ibn Al-Yazzar, hacia 1580 escribe un tratado admitiendo extender a cierta triaca o electuario, trata del consumo de bars localizado fundamentalmente en Egipto.

Era utilizado con fines lúdicos. La composición del bars es de pimienta, opio, azafrán, pelitre, beleño, euforbio y nardo, sin especificar las medidas que deben utilizarse en la receta y sin mencionar la miel que se utilizaría para dar consistencia al electorio y corregir su sabor, nauseabundo en opinión de Russell.

Es muy posible que en la receta del bars hubiese formado parte el cannabis. El bernavi tenía como base de su composición las hojas de cáñamo recadas y reducidas a polvo. Su receta incluía normalmente hachís en polvo, pimienta negra y blanca, pelitre, azafrán, rosa aromática, galanga, miel espuma y vino aromático.

En el capítulo primero "No ha llegado hasta nosotros testimonio alguno del Profeta acerca del hachís, ni se ha demostrado que se lo mencione en ningún dicho, digno de crédito, atribuido a los cuatro Imanes u otras gentes de honor. Así pues, ¿En qué pruebas os basáis para declarar ilícitos el hachís y sus derivados, y qué argumentos aducís para afirmar que ambos son abominables?"

Pero luego "se sabe que daña al cuerpo y el hígado, causa males externos e internos. Embriaga, narcotiza, embarga la mente y causa pereza. Quien lo toma, sugestionado por sus execrables propiedades, confunde un mosquito con un búfalo, y en él produce indolencia, apatía y embotamiento. Si le hablas no oye, si come no se sacia y se le dan no se contenta".

Fuente: www.cannabismedicinal.com.ar

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